
El turismo gastronómico es una forma de vincular la gastronomía, sus atractivos propios y relacionarlos con diversas zonas geográficas de interés para los turistas, es decir, aquellos viajeros que visitan lugares distintos de su entorno habitual, durante períodos breves o acotados de tiempo, con fines de ocio, placer, entretención u otros motivos. En el turismo gastronómico, la comida del país o del lugar visitado resulta ser parte preponderante de las actividades de los viajeros durante su estadía. Es una opción cada vez más considerada por las personas que tienden a considerar esta modalidad como una alternativa de aventura culinaria y cultural.
Las actividades del turismo gastronómico pueden incluir diversos elementos, entre los cuales no se incluyen solo visitas a restaurantes, sino también a mercados, viñas, participación en festividades, degustaciones y diversos tipos de actividades en las que, de un modo u otro, está presente el tema gastronómico.
El turismo gastronómico no es algo nuevo, sino que sus antecedentes datan desde hace varios siglos; sin embargo, en la actualidad se ha vuelto cada vez más atractivo para las personas, las agencias de viajes y los centros turísticos de diversos países que se incorporan a las rutas gastronómicas preferidas, a veces por la calidad de sus especialidades culinarias.
En este sentido, tenemos el ejemplo muy cercano de nuestros vecinos de Perú, quienes están dando un fuerte impulso a esta actividad, apoyados fuertemente en la bien merecida fama de su gastronomía y en sus atractivos culturales para los visitantes. A modo de ilustración, el portal gastronómico A Comer Perú, en convenio con operadores turísticos de ese país, ha organizado el “Tour Perú Gastrohistórico y Biodiverso”, el cual busca ofrecer una opción para que los turistas disfruten no solo de conocer lugares de atractivo histórico – cultural, sino también de la comida tradicional peruana. Para ello, han propuesto diversas rutas, entre las que destaca “De la Ciudad Blanca a la Ciudad Imperial”, la que incluye Lima, Arequipa y Cusco. Estas iniciativas, permiten a los turistas conocer y caminar por lugares llenos de historia, arquitectura colonial y tesoros arqueológicos, como Machu Picchu, además de disfrutar de las delicias culinarias de este país hermano.