Genialidad narrativa de un compositor y autor chileno llevada a la expresión musical.
Cinco de la mañana. Suena el timbre del departamento, despierto. Es mi amigo Caldillo. “Nos invitó el Asado a su casa”, dice contento. No puedo ir, almorzaré con Atún y su novia Ensalada. No hay mucho que contar del almuerzo. Es sólo un compromiso. Además, no dejo de pensar en mi cita con Lasagna. Nueve de la noche y llego al restaurant acordado. Ahí está, tan hermosa como siempre. Me siento frente a ella, huele muy bien y le digo tiernamente “Ricotta”, ella me mira coqueta y dice: “Parmesano”. ¡Será una velada increíble!
En el siguiente fragmento, Cervantes nos describe prácticamente un menú semanal: "...una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes..." Y este pasaje del capítulo X no deja dudas de la relevancia del tema alimenticio: "...una cebolla y un poco de queso, y no sé cuántos mendrugos de pan, dijo Sancho; pero no son manjares que pertenecen a tan valiente caballero como vuestra merced. Que mal lo entiendes, respondió Don Quijote: hágote saber, Sancho, que es honra de los caballeros andantes no comer en un mes, y ya que coman, sea de aquello que hallaren más a mano...así que, Sancho amigo, no te congoje lo que a mí me da gusto, ni quieras tú hacer mundo nuevo, ni sacar la caballería andante de sus quicios...Y sacando en esto lo que dijo que traía, comieron los dos en buena paz y compañía; pero deseosos de buscar donde alojar aquella noche, acabaron con mucha brevedad su pobre y seca comida...y así...cuanto fue de pesadumbre para Sancho...fue de contento para su amo...por parecerle...que esto...facilitaba la prueba de su caballería".
Moviéndonos libremente por la máquina literaria del tiempo, como es nuestro propósito, en el siguiente pasaje la escritora mexicana, alude reiteradamente a metáforas alimenticias:
"...Nacha barrió el residuo de las lágrimas que había quedado sobre la loseta roja que cubría el piso. Con esta sal rellenó un costal de cinco kilos, que utilizaron para cocinar bastante tiempo...”