18. La mayor proliferación de microorganismos en los alimentos frescos se produce en rangos de temperatura entre los 5° y 64° C. Por ello, se recomienda guardarlos refrigerados y en potes de plástico cerrados si no van a ser consumidos de inmediato.
19. Si agregas unas gotas de jugo de limón al cocinar las alcachofas se realzará su color natural.
20. El durazno posee vitaminas A, C, B y E, además de sodio, potasio y hierro. Puede actuar como elemento coadyuvante en la limpieza de los riñones. También aumenta la secreción de bilis en el hígado, lo que mejora el funcionamiento de la vesícula y elimina las grasas. Es rico en antioxidantes.
21. La ciruela se compone de un 80% de agua y tiene un bajo aporte calórico. Contiene vitaminas A, C y E. Aporta calcio, potasio, hierro y magnesio. Actúa como laxante suave.
22. El melón contiene, entre otros elementos, antioxidantes, calcio, magnesio, potasio, fósforo y vitamina C.
23. La sandía está compuesta en 93% de agua, contiene vitamina C, A y B1. Se destaca su efecto purificante y diurético.
24. La frutilla contiene importante cantidad de ácido salicílico, que ayuda a eliminar el exceso de ácido úrico. Contiene vitamina C y es un buen antioxidante. Es rica en minerales y flúor, entre otros.
25. El consumo adecuado de uva, como fruto o en forma de vino tiene propiedades beneficiosas para la salud. Contiene agua e hidratos de carbono (glucosa, fructosa, dextrosa, etc.), por lo que es una buena fuente de energía; sin embargo no es recomendable para personas que sufren de diabetes. Contiene vitaminas del grupo B, especialmente vitamina B6, de importancia para el sistema nervioso. También tiene antioxidantes y se asimila muy bien gracias a la presencia en ella de sustancias “flavonoides”. Posee minerales, como potasio, magnesio, calcio, azufre, hierro, etc.